La Verdadera Historia de Adán y Eva

La Verdadera Historia de Adán y Eva

  • Novela contemporánea
  • 2 capítulos

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Alguien que solo pretende indagar en lo potencial mas allá de las convenciones y de los rebuznos de los que se creen sabios. Alguien que...

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Descripción

1-En los rencillosos márgenes del mundo palpó con su alma a la realidad desnuda, y un eructo se desprendió fuerte de su estómago mientras preveía como superar esas duras circunstancias. 2-El mundo mítico-religioso que había dejado atrás no se interpretaría como un fenómeno puramente imaginario. Adán no se olvidaba de aquello en lo que ya no había vestigio, y se dijo que los vastos territorios actuales eran muy irregulares, y había radicales diferencias entre los abismos y los llanos. Con graves sobrecogimientos armaría al nuevo sistema de símbolos y a la antigua cosmogonía capaz de dar sentido a la existencia. 3-Ahí no había guardianes ni espadas en llamas, sólo el mundo que era menos que la religión, y muchísimo menos que las palabras divinas que explicitaron metafísicas inconmensurables… se trataba de una promesa y una original aportación, más allá de las dudas y desesperanzas que se contraponían a los sueños maravillosos. 4-A su alrededor giraban las cabezas de los árboles junto con los conocimientos, los causas, y los recios mares que evaluaba a la distancia. Realizaba operaciones críticas que lo vinculaban con esa realidad y sus valores cuestionables. 5-Buscaba incansablemente la verdad dentro de la impensable dimensión del tiempo que serviría como el criptográfico índice del Libro que el Gran Espíritu mandaría a escribir. Aquello sería un proceso de observación y una tenaz tarea. 6-Adán pisó sereno las malezas abundantes, sin negligencias y como el designado artífice de la futura humanidad. No estaba ahí en forma fortuita ni improvisada, sino haciendo análisis profundos para entrar en estrecho contacto con las criaturas autóctonas; sentía avidez en poseer la tierra. 7-El Libro le fue encomendado para que nadie se hundiera en las ciénagas de los vicios, y descansase bajo las sombras de los árboles del edén, o sea, para que esa anterior cosmogonía jamás se convirtiera en una imprecisa fábula. Así el paraíso quedaría bien guardado en la memoria, evitándose que a esa agradable destinación la arrasara la fragmentación que sufren los pensamientos pasados al producirse los acontecimientos más recientes. 8-El paraíso fue real, y nunca se convertiría en una engañosa porción de la memoria. .Novela corta, 267 páginas.

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  • Daniel Rood

    Daniel Rood - sábado, 14 de diciembre de 2019

    Excelente trabajo, cada frase empleada es una invitacion a la reflexión. Felicitaciones amigo!!

  • daniel bernardo grimberg

    RE:

    daniel bernardo grimberg - martes, 17 de diciembre de 2019

    Gracias Daniel, un abrazo!

  • J. Dylan  Smith

    J. Dylan Smith - domingo, 10 de noviembre de 2019

    Tenía tiempo sin leer una historia como ésta, tan bien narrada y amoldada bajo la belleza de las letras. Y bueno, no está mal indagar en los orígenes del hombre y su clara atadura a los confusos nacimientos del mundo. Me ha dejado pensar tu visión sobre este aspecto. Por otro lado, he leído en algún párrafo: "le pidió a adán que extienda sus brazos..." creo que el pidió transforma la frase en pasado, y el "extienda" rompe con el fluir de la lectura... sonaría mejor "extendiera" pero es solo mi humilde percepción. Espero sigas escribiendo más escritos. Saludo desde las lejanías.

  • daniel bernardo grimberg

    RE:

    daniel bernardo grimberg - miércoles, 13 de noviembre de 2019

    Hola J. Dylan, Sí, tienes toda la razón con tu corrección que te agradezco. Dejó para el final las correcciones gramaticales según el método de escritura que aplico, por eso agradezco muchísimo cuando notan algo disonante y me lo hacen saber. El que escribe esta enfrascado en lo que hace como un nadador que quiere cruzar un río y da brazada tras brazada, y si bien quiere seguir un camino no sabe si lo esta haciendo o si se esta desviando un tanto. Por eso el observador, el crítico, es fundamental, y es raro que se equivoque. Uno sólo al final puede ser crítico de si mismo después de dejar al texto reposar y leerlo como un extraño. Gracias por tu elogio, y si: la función que uno asume es la de hacer pensar. Un gran saludo desde la lejana ciudad de Buenos Aires. .

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    . - sábado, 22 de diciembre de 2018

    Un cuento de corte muy intelectual. No estoy seguro de haberlo entendido muy bien, a pesar de que lo lei con atencion, pero siempre es bueno volver a leer algo tuyo, Daniel. Saludos!

  • daniel bernardo grimberg

    RE:

    daniel bernardo grimberg - jueves, 3 de enero de 2019

    Hola Gabriel. Lo que dices es muy cierto. Siendo mi afán literario de raigambre borgeana, me siento muy atraído a cuentos filosóficos. Es decir me gustan los que desarrollan más puras acciones y no cesaré de hacerlos, pero la otra posibilidad, y poniendo mucho empeño, es algo que también me interesa. Un abrazo. .

  • Javier O. Sosa

    Javier O. Sosa - viernes, 21 de diciembre de 2018

    Por una de esas cosas de la vida, estoy releyendo a un tiempo “El paraíso perdido” de Milton, y “Caín” de Byron. El tuyo vendría a ser como una tercera versión intermedia de ambas posturas, y fe muy gratamente recibido. Con todo hay una frase que quedo picando: “aunque para el Gran Espíritu fuera una larga lista de grandiosos números“, y me gustaría que me aclararas que pasaba por tu mente en ese momento: ¿los pitagoricos? Por lo demás me pareció, como siempre, excelente la narración. Felicitaciones

  • daniel bernardo grimberg

    RE:

    daniel bernardo grimberg - jueves, 3 de enero de 2019

    Hola Javier, sí la idea de los números como elementos de la Creación es una idea implícita, y también lo es la frialdad y falta de humanidad del Gran Espíritu al convencer a Adán y Eva que vayan al mundo. Te agradezco muchísimo por tu comentario que enriquece a la obra. Un abrazo.

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