Descripción
El 88% de los millonarios leen de forma cotidiana. A pesar de este interesantísimo dato, pocas personas ven en la lectura la solución para alcanzar sus sueños, metas y aspiraciones. Tristemente leer en nuestra sociedad no es algo habitual, pero, si quieres alcanzar la riqueza, mejorar tus relaciones amorosas y personales, tu salud, e incluso abandonar el tabaco o el alcohol, es preciso que tengas una mente desarrollada con el ejercicio cognitivo más completo que la sociedad te pueda ofrecer. Este libro demuestra con la más reciente evidencia científica y con casos de vidas de grandes personalidades cómo Elon Musk, Warren Buffet y Leonardo Da Vinci, cómo sumergirte en la palabra escrita ha sido, es y será la mejor opción para que alcances el éxito en cualquier rama de la vida. No imaginas el verdadero poder de este sencillo hábito; por eso lo descubrirás en este texto. Es mi deseo que inviertas tu tiempo de desarrollo mental en lo que más resultados te otorgue, y no en una disciplina que te dé beneficios a medias. Si quieres dar un giro de 180 grados a tu existencia, lee este libro y cambia para siempre.
Moisés Hernández - lunes, 6 de febrero de 2023
Muy buen trabajo, leí los dos capítulos de tu obra. Es verdad que las grandes mentes tenían una pasión que era, por supuesto, la lectura. También es verdad que el dinero es un gran aliciente para la mayorìa de las personas. De echo es uno de los atractivos para muchos de los autores de esta época: "¿Quieres ser millonario como Bill Gates y Steve Jobs? Entonces compra mi libro y te cuento los secretos de ellos, para que tú también lo consigas". A su vez, todo lo que las mentes millonarias escriben se vende como pan caliente. Pero en realidad nos hemos olvidado que el verdadero aliciente para leer siempre debe ser convertirnos en mejores personas. Esto nos ayuda a tener una mejor opinión y tomar mejores decisiones en la vida. Ser más críticos con nosotros mismos, elegir mejor a nuestros amigos y hasta a nuestros gobernantes. Pero todo eso debe ir acompañado de una enorme voluntad para aplicar en nuestra existencia lo que aprendemos de la lectura. De otro modo nos volvemos como los cotorros y guacamayos que solo repiten lo que les es enseñado, sin ninguna comprensión de lo que dicen. Las grandes mentes tenían la capacidad de esforzarse por aplicar en su día a día y en el entorno donde vivían lo que aprendían de sus lecturas. De ese modo cambiaron el mundo. ¡Gracias por compartir y felices letras!